miércoles 28 de julio de 2010

En extrañas circunstancias

"Nunca llovío que no escampara" dicen los sabios del lugar. Pues ya ha escampado.
La tormenta no podía ser eterna. La tormenta no podía destrozar el barco. Eso sería muy difícil no imposible pero casi. Eso si, mentiría si dijese que en algún momento de la noche entre los truenos, los rayos y la lluvia desatada no me acojone. Ahora reina la calma. Lo cierto es que allá...a lo lejos... en el horizonte ya se ve tierra. No sabemos que nombre tiene ni si esta habitada pero el rumbo ya está claro. Además nuestra nave ha salido reforzada de la tormenta. Antes surcabamos los mares a vela y ahora le hemos metido un motor. Un motorazo. Habrá que tratarlo bien para que dure.

Dos temas nuevos: "Hoy como ayer" y "El fin del mundo"

Cada vez va a estar más complicado hacerse un hueco en el once titular.

Como nos gusta navegar.

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